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Divertidos juegos de mesa

En un mundo lleno de pantallas y distracciones digitales, a menudo olvidamos la alegría de la compañía real, las risas genuinas y la emoción de competir cara a cara. Los juegos de mesa son una fuente inagotable de diversión, desafío y aprendizaje. A lo largo de la historia, han evolucionado en una variedad de formas, ofreciendo no solo entretenimiento, sino también innumerables beneficios para la mente y las emociones 



Son herramientas que estimulan el desarrollo cognitivo, mejoran las habilidades verbales y sociales, promueven el bienestar emocional y fomentan la creatividad. Además, son una forma entretenida de conectar con amigos y familiares, lo que fortalece los lazos afectivos y proporciona una experiencia enriquecedora en muchos aspectos.

Tipos de juegos de mesa

Juegos de estrategia: 
el ajedrez o el backgammon son juegos que fomentan el desarrollo de habilidades de planificación y pensamiento estratégico. Los jugadores deben anticipar movimientos futuros, evaluar posibles consecuencias y tomar decisiones tácticas. El analizar y evaluar múltiples opciones fomenta el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas complejos.

Juegos de habilidad:

la coordinación física, concentración y el desarrollo de habilidades motoras son áreas que se fomentan en los juegos de habilidad como el mini bowling o el tiro al blanco, ya que requieren una coordinación mano-ojo precisa y mejoran la destreza física. Mejoran la precisión, la agilidad mental y el control motriz, lo que puede ser útil en diversas actividades físicas y deportes

Juegos de carta: 
habilidades matemáticas, de memoria y pensamiento rápido son algunos de los beneficios que se adquieren jugando cartas, dependiendo del juego, ya sea canasta, escoba, carioca o póker. La dinámica del juego suele ser rápida, lo que mejora la agilidad mental y la toma de decisiones en tiempo real.

Juegos en grupo:

el bingo, el jenga o el dominó son juegos sencillos de jugar que suelen disfrutarse más en grupo y es que promueven la interacción social y la comunicación, incluso pueden darse momentos de negociación o alianzas. Son juegos donde abunda la espontaneidad y la diversión.

Juegos de conocimientos: 
permiten un desarrollo verbal y amplio de conocimiento en diferentes áreas, desde historia hasta cultura general a través de juegos como la trivia o el bachillerato. Este tipo de juegos mejoran la comunicación verbal al expresar y compartir respuestas.

Jugar solo:

jugar en solitario es una excelente manera de poner en desarrollo habilidades como el pensamiento crítico, ya que al enfrentarse a desafíos y obstáculos en solitario se fomenta el análisis de situaciones y buscar soluciones efectivas. Otras habilidades que se refuerzan son la autodisciplina, concentración, resiliencia y el autocontrol, porque brinda la oportunidad de aprender a controlar y gestionar las propias emociones o frustración en el juego. Además del clásico juego solitario con cartas, te sugerimos nuestro pequeño libro de juegos y el set de 9 juegos de ingenio mental. Lo confirmamos: diversión asegurada.

UNA BUENA IDEA DE REGALO

Excelentes para reducir el estrés y provocar risas:

un efecto secundario de los juegos de mesa son los ataques de risas en medio de las partidas, porque siempre pasa algo. Es uno de los ingredientes vitales de la experiencia. Reír, aprender, compartir y pasar un buen rato.

Endorfinas seguras:

la hormona de la felicidad se libera al pasar un buen momento y compartir con quienes juegas. Las endorfinas tienen el poder de mejorar las funciones mentales conscientes e inconscientes, haciendo que la persona se sienta alegre, compasiva y, en última instancia, contenta.

Una instancia para conectar:

los juegos de mesa son una oportunidad perfecta para compartir y conectar con los demás. Nos ayuda a mostrar un lado creativo de la personalidad de manera no intrusiva, además de conocer a los demás. 

Juego transversal:

lo mejor de los juegos de mesa es que muchos de ellos pueden ser jugados entre niños y adultos, ya sean papás o abuelos. Jugar en familia permite que las niñas y niños puedan aprender jugando además de conectar en el día a día.