Cómo hacer pasta al limón
Cocinar y compartir es una de las formas más simples de conectar con otros y justamente las pasta party –o fiestas de pasta– son un buen ejemplo de eso: reuniones fáciles de organizar y perfectas para compartir sin estrés. Las tareas se reparten, la pasta se prepara en grandes cantidades, se adapta a distintos gustos y se sirve al centro, invitando a sentarse, conversar y disfrutar.
Para acompañar esos momentos, en Casaideas elaboramos una nueva colección de accesorios de mesa especial para servir tus pastas, con loza de detalles dibujados estilo italiano que llena la mesa de alegría. Se complementa accesorios a tono como el aceitero metálico, salero y pimentero de limón y un dispensador de queso clásico, porque estos pequeños detalles son los que hacen que la experiencia sea increíble.
Además, esta es una receta que invita a cocinar sin planear demasiado: mantequilla, crema, un toque de ajo, parmesano y jugo de limón son ingredientes que suelen estar en muchas cocinas, lo que la convierte en una opción práctica y perfecta para improvisar. Una receta perfecta para compartir: fácil, rápida y con ese toque cítrico que la hace liviana y deliciosa.
RECETA PASTA AL LIMÓN
También conocida como pasta al limone, esta preparación nace en el sur de Italia, entre Sorrento y la Costa Amalfitana, una zona famosa por sus limones aromáticos y jugosos. Por eso en este plato el limón no acompaña: es el protagonista.
Ingredientes (2-3 porciones):
• 250 g de spaghetti
• 2 cucharadas de mantequilla
• 1 cucharada de aceite de oliva
• 2 dientes de ajo picados finos
• 200 ml de crema de leche (o crema para cocinar)
• Ralladura de 1 limón (solo la parte amarilla)
• Jugo de ½ limón (ajusta al gusto)
• ½ taza de queso parmesano rallado
• Sal y pimienta recién molida
• Un poco de agua de cocción de la pasta
• Opcional: perejil o albahaca picada, ají seco
PREPARACIÓN
1. Cocina el spaghetti en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Antes de colar, reserva ½ taza del agua de cocción.
2. En una sartén grande, derrite la mantequilla junto con el aceite de oliva a fuego medio. Agrega el ajo y sofríe brevemente, sin dejar que se dore.
3. Incorpora la crema de leche, mezcla bien y baja el fuego. Añade la ralladura de limón y el jugo. Revuelve suavemente.
4. Agrega el queso parmesano de a poco hasta lograr una salsa cremosa. Si es necesario, añade un chorrito del agua de la pasta para ajustar la textura.
5. Incorpora el spaghetti a la sartén y mezcla para que se impregne bien de la salsa. Ajusta sal y pimienta.
6. Sirve de inmediato, idealmente en loza amplia, con más parmesano, hierbas frescas y un toque de ají seco si te gusta.
Un último toque para compartir
Servir la pasta al centro, pasar el queso, el aceite de oliva y sentarse sin apuro es parte del ritual. Con una mesa llena de platos deliciosos, la cocina vuelve a cumplir su mejor rol: reunirnos, compartir y disfrutar de una buena mesa.